Expomanga 2004

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Publicado el Sábado, 05 Enero 2008 Escrito por Álvaro Barbero Jiménez

EXPOMANGA 2004

 

Pues como buenos frikazos que somos, no pudimos dejar pasar la ocasión de visitar el Expomanga 2004, que se celebraba este año en Madrid por tercera vez, en esta ocasión en la "zona de ocio de Chamartín", el pasado domingo 28 de Marzo. Allí fuimos bien pronto a pesar del cambio de hora, del sobe que llevábamos encima, y de los puñeteros -3 grados que hacía en la calle (nevaba y todo). Los integrantes del grupo éramos Theilaxu, Cris, Arkanon y yo mísmo, vamos los 4 justos para cualquier équipo de héroes de RPG que se precie.

Cuando llegamos, aún no habían abierto, porque al parecer algunos de los organizadores no habían cambiado la hora, y sólo nos encontramos a algún friki por ahí suelto:

Ese de la puerta estaba con ansia por entrar. Por cierto, que el cartel en realidad era papel celo pintado con un rotulador negro pegado sobre la luz blanca que había sobre el establecimiento. El caso es que hasta las 10:30 o así (en teoría abrían a las 10) no nos dejaron meternos pa dentro. La verdad es que el local no era especialmente grande, pero sirvió bastante bien a su propósito:

Como se puede ver, el "inmenso" local era una sala rectangular de la estación, en donde se habían apostado a los lados diversas tiendas de comics y manga para mostrar sus productos, y si de paso vendían algo guay. Como somos unos ratas no compramos nada, por supuesto. Al fondo había un pequeño escenario en donde se celebraban los concursos de los que luego hablaré, ahora no, todo por su orden natural de las cosas.

Esta era la sala de proyecciones, donde cabían hasta 100 espectadores unos encima de otros, y que en realidad era una esquina de la habitación separada por una mampara. Pusieron muchas series interesantes, como Noir, Ranxephon, DNA2, o Ultramaniac, conocidas en el mundo mundial. Lo malo es que como el techo no era demasiado alto, y la pantalla la pusieron tan baja que o te ponías en primera fila o no veías los subtítulos, y como lo del japonés hablado aún no lo dominamos pues no nos enteramos ni del nodo. El de la mochila iba haciendo publicidad subliminal de Seven.

Y en la otra esquina (lo que pueden dar de sí las esquinas) tenían una exposición de la obra de la autora de Ranma 1/2, que no sé quien es, pero de todas formas no voy a dejar de dormir por ello. En la tele esa iban poniendo capítulos de esas series, bueno, había una tía al lado que cada vez que se acababa la cinta la cambiaba, pero en la foto no sale porque en ese momento se había largado.

Pero dejémonos de historias y pasemos a la carnaza, a lo verdaderamente interesante, que son los concursos. El primero era el Pen Pen Penguin Fighter, que a pesar de tanto rollo de nombre, consistía básicamente en atizarle con un bate a un pingüino, que en realidad resultó no ser un pingüino, sino un pollo amarillo de peluche, pero vamos, que le fostiabamos con igual de ganas. El que le lanzara más lejos ganaba.

Y ahí estoy yo en persona haciendo un matrix con el bate de béisbol para propinar al pollo un golpe con efecto giratorio circunflejo, tras lo cual conseguí mandarlo a 1 metro de distancia. Aquel día descubrí que batear pollos no es lo mío.

Más tarde hubo otro concurso bastante mejor llamado Yan Ken Pum, que viene a ser como el Piedra Papel Tijera pero en japo. Pero claro, la cosa no iba a quedarse sólo en eso, sino que consistía en que los contrincantes se sentaban enfrentados y tenían cada uno a su derecha una espada katana asesina de plástico y delante una cacerola de colar las lechugas. Se hacían tiradas a piedra papel tijera, y el que perdiera tenía que encasquetarse la cacerola en la cabeza antes de que el contrincante le asestara un certero golpe con la espada, ya que si uno era golpeado en tres ocasiones no le pasaba nada porque la espada era de plástico, pero era humillado en su honor y debía abandonar el juego

Aquí vemos como los dos combatientes se miran fijamente con odio y sarna, el primero saca tijera mientras que el segundo saca piedra, pero antes de que puede golpearle con su espada, se coloca el colador de lechugas en la cabeza y evita ser malherido por su contrincante.

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Mención especial hay que hacer al presentador del evento, que mostraba una apariencia de lo más desconcertante:

Si os lo encontráis algún día a medianoche al girar la esquina de un callejón, corred y no paréis hasta que el viento dé la vuelta.

Por último, se celebró el concurso de karaoke de canciones frikis, en donde ya sí que fue la risión total y absoluta, con personaje surgidos de quién sabe ande como los que mostramos a continuación:

A este le dieron un premio especial por ser el más friki, ya que saltó al escenario gritando "¡Eso va dedicado a todos los otakus que estamos aquí! ¡¡Viva el anime sin censura!!" o algo por el estilo. Creemos que iba disfrazado de un personaje del Final Fantasy X, aunque no estamos muy seguros, la verdad.

Estos 3 cantaron Haruka Kanata, que es una de mis friki-canciones preferidas, y además iban disfrazados como los personajes de la serie que la tiene (Naruto). En realidad sólo cantó el del medio, y los otros dos hacían como que se daban de hostias, pero si darse (que pena).

Aquí el colega se flipó y se tiraba por los suelos del escenario, momento en el que aprovechaban los fans ansiosos de la primera fila para intentar echarle mano, no sabemos con que oscuros motivos. También se quitó la camiseta y la lanzó al público, aunque le faltó tirarse en plancha al final de la actuación.

Y por último este bandarra que cantó nada más y nada menos que Mazinguer Z en versión Heavy, a la par le daba vueltas la melena mientras botaba a lo largo del escenario.

Después de eso ya decidimos que habíamos visto lo suficiente como para no volver a comer albóndigas con morcilla en 7 años, y volvimos a nuestros hogares (cada uno al suyo) para reinsertarnos en el mundo real. Aunque eso no quita para que el próximo año volvamos, porque desde luego que yo personalmente me reí hasta más no poder.

Como despedida, añado esta foto de nuestro compañero de fatigas Arkanon que consiguió hacerse una foto ni más ni menos que con el mismísimo Kenshin Himura:

La verdad es que a Kenshin se le veía un poco raro, pero de todas formas no por ello vamos a dejar de creer que era el auténtico y apenas imitable Kenshin Himura, también conocido como el Batusai el Jamonero o "el jambo de la X en la cara".

Sunday the 26th.
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