Please Hold

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Publicado el Sábado, 03 Enero 2015 Escrito por Álvaro Barbero Jiménez

No hay cosa más frustrante para un informático, y lo digo por experiencia personal, que pasar por la humillación de llamar al servicio técnico de nuestro proveedor de internet. Porque el informático puede ser un tipo de avieso intelecto, raras costumbres y notorias taras sociales, pero si hay algo que no le pueden pisotear es su orgullo. Un informático nunca lee un manual de instrucciones. Un informático mira a la pantalla, a las conexiones, a los transistores si hace falta, y se lanza sin dudar con los dientes por delante, con fe ciega en su habilidad y experiencia para resolver cualquier problema. Y si nada funciona, reinicio y vuelta a la carga. Consultar un manual escrito por otro informático es caer de rodillas. Llamar al servicio técnico es la muerte del ego.

Pero el orgullo no da la omnisciencia, y cuando al informático común se le priva de su bien más elemental, la conexión a internet, se verá abocado a tal siniestro destino. De perdidos al río. Y comienza el vía crucis de humillación e ineficiencia.

¿Está seguro de que su ordenador está encendido? ¿Puede comprobarlo? ¿Ha probado a enchufar el cable? ... Internet, Internet, ¿por qué me has abandonado?

Monday the 27th.
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